Aire Libre Radio Comunitaria
91.3 Mhz. - Virasoro 5606 - Tel/Fax (0341) 432-5261 - airelibre@airelibre.org.ar - CP (2000) Rosario, Argentina
 
Bienvenidos al sitio web de Aire Libre.
Portada
Historia
Trabajamos por esto
La Radio Aire Libre
Biblioteca Popular Cachilo
Contacto
Construyendo la radio. Un poco de historia, primera parte:
Así empezamos.
 
TODO LO QUE QUERÍA SABER DE AIRE LIBRE
y se dormía antes de que terminaran de contarle.

* Primera parte: Así empezamos
. Comunicar para transformar
. El proyecto se consolida

Mil novecientos ochenta y ocho amanecía, y Argentina comenzaba a arder con las primeras chispas de la hiperinflación, la creciente deuda externa, militares genocidas perdonados por las leyes de obediencia debida y punto final, paros generales, medios de comunicación cada vez en menos manos, y por una sociedad ronca pero que ya empezaba a gritar basta.

Yo recuerdo que en aquella época muchos participábamos en lugares disimiles, por ejemplo, en sindicatos, en los barrios, en organizaciones estudiantiles, y de alguna manera todos nos conocíamos. Eso es muy particular en nuestra ciudad. "Ah, yo conozco a fulano que es amigo de, ah, yo conozco a aquel otro que está en el centro comunitario...", todos estábamos, a través de conocidos, sabiendo que en los barrios estaban pasando cosas, y que no estaban saliendo en los medios.

Creo que eso impulsó a la gente que estábamos trabajando cerca para preguntarnos: ¿Che, por que ellos tienen los medios y nosotros no? ¿No tendremos la posibilidad de hacer algo para decir lo que pensamos, y por lo que estamos peleando todos los días cara a cara, vecino a vecino, decirlo para mucha más gente? Era una necesidad.

Cuando nos juntamos, éramos de organizaciones barriales, populares, comunitarias. Nos juntamos y empezamos a discutir este tema, este problema, de la falta de un lugar, un canal donde nos podíamos expresar. Y vimos que era posible, a partir de las experiencias que ya habíamos visto, poner una radio en el barrio. En las primeras discusiones nos planteábamos: "Bueno, qué hacemos, ¿ponemos una radio en cada organización o ponemos una radio entre todas las organizaciones que estamos participando?"

Después de trabajar varias horas el tema, propusimos: "Cada organización está trabajando en distintas problemáticas sociales… ¿por qué no armamos un proyecto comunicacional en conjunto, y vemos la posibilidad de tener un medio común de comunicación que sea el reflejo de todas las organizaciones del barrio?"

Así fue nada más ni nada menos nuestro origen: Aire libre nació de la necesidad de distintas organizaciones comunitarias y vecinos de querer comunicarse.

Primeras transmisiones. 1988: Primer transmisor y mini-equipo ambulante, la tecnología de la primera época de la radio. En ese tiempo nos llamábamos 91.5 "Primera Radio Comunitaria de Rosario".

Y fue aquí, en Rosario, una ciudad de coraje y de paciencias infinitas. Rosario es, en definitiva, una búsqueda permanente de aire libre.

Aquí comenzó a latir el corazón de un motor de sueños que quería llenar el aire de palabras, tantas como fueran necesarias, como personas existieran.

Y porque seguimos soñando, mostramos nuestros rostros y nombres, caminamos las calles, intercambiamos preocupaciones y compartimos la alegría.

Somos buscadores de oídos, bocas y miradas, y vamos arrimando las ganas para ganarle al desierto de la incertidumbre, de la resignación y del vacío.

Así viene sucediendo desde hace 15 años, cuando nos agrupamos como gotas después de una tormenta furiosa, preguntamos por el futuro y respondimos ¡Presente!

 
Primeras transmisiones. Comunicar para transformar.

Uno no se imagina de lo que es capaz de hacer junto con los demás, uniendo voluntades. Creo que en ese momento recién empezamos a tomar noción de que era posible hacer nuestro medio. Y de ver que había experiencias en otros lugares, como nosotros acá, por eso queríamos contar que era lo que estaban haciendo en otros partes, contagiar.

Comunicación. La palabrita había logrado el milagro de unir el sentimiento de testimoniar el trabajo, la dignidad, y la creación de una comunidad.

Poco a poco, el hecho de juntarnos, el hecho de empezar a discutir los criterios de lo que deberíamos hacer a nivel programación, coordinación, organización, nos desafiaba a crear, ya que estábamos armando nuestro propio proyecto político, social y comunitario de comunicación.

Comunicar para concientizar, concientizar para transformar, transformar para lograr un mundo más justo, digno y solidario donde vivir.

Veníamos de muy diferentes formaciones y desde muy diversos puntos ideológicos. Esto es lo que tuvo de particular Aire Libre, de poder juntar todas esas voluntades, con distintas experiencias, distintos caminos, distintas ideas, y eso, claro está, propició encontronazos, renunciamientos, largas discusiones. Todo esto fue necesario, ya que construíamos un proyecto propio que dejaba de ser del que venía de allá o de acá, sino que era uno solo, de todos. Y este recorrido es muy especial, y realmente fue originario.

A fines de los ochenta, circulaban muchas revistas de organizaciones, publicaciones gráficas, y era como que el medio popular para expresarte era lo gráfico. Mirá vos hasta qué punto que cuando se convocó a las organizaciones del barrio para hablar de una radio comunitaria, muchos pensábamos "¿qué es esto de una radio comunitaria? ¿De qué se trata?"… Tal era el fantasma que teníamos de la radio, tal era el mito de lo que era una radio. Y después dijimos: "¿de qué manera vamos a ir a participar de una radio, cómo vamos a poner una radio?"… Es más, afirmamos: "Bueno, si alguien pone una radio y nos invita a participar, ahí tenemos que estar, porque sería bárbaro, o sea, no podemos dejar pasar esta posibilidad de estar o al menos tener una opinión dentro de algún medio".

Al principio, no se nos cruzó por la cabeza de que "esta radio la podemos poner nosotros, la podemos hacer, desde abajo, desde el pie, nosotros".

Primeras transmisiones. 1988: La radio se va para arriba. Los muchachos de antes colocan la antena en el techo de la Escuela Pública nº 773 “Pablo A. Pizzurno”.

Estuvimos tres meses reuniéndonos para definir los criterios políticos y fundacionales de lo que iba a ser la radio comunitaria. Programamos peñas, festivales, rifas, porque había que comprar el transmisor, y conseguir un mínimo equipamiento. Al fin, todo esto se concreta el 20 de agosto de 1988, cuando ya estábamos listos para la primer transmisión. La hicimos en las instalaciones de la Escuela nº 773 Pablo Pizzurno, en el barrio.

El primer día de transmisión fue muy emotivo, nos juntamos a la tarde, no teníamos lugar donde poner la antena, así que el lugar más alto de la escuela donde íbamos a transmitir era el mástil de la bandera, así que subimos la antena en el mástil, que tenía mas o menos siete u ocho metros de alto y de ahí empezamos a transmitir. Teníamos un equipito transmisor de 1 vatio, un grabadorcito Winco de esos a tecla, un micrófono de plástico, tipo verdulero, y una radio a transistores para monitorear lo que salía al aire. Cada organización preparó un microprograma de 15 minutos para presentarse, y presentar a la radio.
Primeras transmisiones.
1988: Recuerdos de mis primeras transmisiones. Aquí en las instalaciones de la Vecinal Zona Oeste. Nótese el dudoso tono rojo que ya evidenciaba la radio.

Audio Escuchá como fue

A partir de allí, organizamos las siguientes transmisiones en distintos lugares de la zona oeste. Técnicamente, nuestro espacio original en el dial fue el 91.5 MHZ. Las fechas que siguen son históricas porque son nuestros primeros pasos:

04/09/88

Segunda transmisión, de 2 horas, en la Vecinal "Villa Nueva".

Primeras transmisiones.
1988: Transmisión en el local de la Vecinal Bella Vista Oeste. Todo bajo la atenta mirada de Gladys Díaz y su sombra de fines de los ochenta.

11/09/88

Tercera transmisión con un programa especial por el "Día del Maestro", de 2 horas, en la escuela "Pizzurno".

18/09/88

Cuarta transmisión de 2 horas, en la Vecinal "Bella Vista Oeste".

Primeras transmisiones.
1988: las condiciones técnicas no eran las ideales, pero la gente se las rebuscó para que los ideales volaran por la técnica de los aparatos.

25/09/88

Se realizan transmisiones los días sábados y domingos, en el horario de 17 a 23 hs, retornando a la escuela "Pizzurno".

Una radio se esparce por el aire, pero también por la tierra. Aire Libre ha conocido la caminata interminable de buscar un lugar propio, con la antena a cuestas y el desafío de seguir adelante.

El Ministerio de Educación de Santa Fe, en 1988, intimó a las autoridades de la Escuela Pizzurno a prohibir las emisiones de Aire Libre desde allí, bajo amenaza de despidos y sanciones.

Ante esto, optamos por trasladar el equipamiento, y aceptamos la propuesta del sacerdote de la Parroquia Nuestra Señora de la Salud, para alojar la radio allí. El 24 de febrero de 1989, retomamos las transmisiones, fijándolas los días jueves, viernes, sábados y domingos, de 20 a 01 hs. Más tarde, a partir del 18 de noviembre del mismo año, se intensifican las emisiones de lunes a jueves de 17 a 00 hs, y de viernes a domingos de 08 a 01 hs.

Primeras transmisiones.
1989: Salón Catequístico de la Parroquia "Nuestra Señora de la Salud". Ya en ese momento nos comenzamos a llamar Aire Libre. Esta imagen corresponde a mayo de este año, y vemos la emisión de "Jugando para crecer", programa infantil de los niños del barrio. En el micrófono, Mariela Fossaroli.

Cuando arrancamos había muchos problemas por el tema legal. Estaba totalmente prohibido poner una radio. Dijimos: "Bueno, invitemos a todo el mundo, a los más que podamos, para mostrar que no somos clandestinos, que no queremos ser clandestinos y que tenemos derecho a la comunicación. Que queremos transmitir, queremos hablar y ponerle voz alta a nuestras cosas, a nuestras ideas, a nuestros pensamientos, a nuestros reclamos".

En 1990, decidimos mudarnos de la Parroquia ya que el espacio nos quedaba chico por la constante actividad que la programación demandaba. Nuevamente, volvimos a caminar y encontramos la casa de un vecino e integrante del proyecto. Sacamos las herramientas, desenrrollamos los cables, clavamos la antena, ordenamos los libros y calmamos a los miembros de la familia que nos cobijaría. Pusimos en la vereda el cartel de la radio y abajo la nueva dirección: Fraga 3173.

Primeras transmisiones.
1990: Preparativos para transmitir desde la casa de la familia De Luca. En la foto, Claudio De Luca, María Belén Capote y en la operación técnica Carlos Delfino.

Como reflejo de nuestra experiencia, nacieron en distintos barrios otras radios comunitarias similares que a partir de 1990 poblaron la ciudad con 16 emisoras populares, vinculadas entre sí por la posterior creación de ARCo (Asociación de Radios Comunitarias).

Yo creo que esa etapa fue escuela para muchísimos vecinos, que hoy no se olvidan cuando discutían, cuando iban a las asambleas de la radio… eso fue toda una experiencia que, quizás para muchos de nuestros vecinos hoy, sea parte de una rica vivencia democrática.

En mi caso particular, no sabía de la existencia de Aire Libre ni de este tipo de proyectos, de radios comunitarias o medios alternativos en la comunicación. Y bueno, estando ahora acá todavía sigo aprendiendo, no es que ya aprendí todo, no sé si alguna vez aprenderé todo. Me siento realmente muy cómodo, y me parece que este tipo de emisoras son el camino más correcto a seguir en la comunicación.

Primeras transmisiones.
1991: Este dibujo, uno de los primeros logos de la radio, ilustraba la tapa de Página Libre, nuestro boletín de entonces.
Y así fue. Hicimos más y aprendimos mucho más. Con ganas, con alegría, con mucho trabajo, con talleres, con ladrillos, cal y arena, con participación, con democracia, con martillo y cortafierros, con los manuales de ALER (Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica), con los talleres de InCuPo (Instituto de Cultura Popular), con asambleas, con más organización, con un presidente que se iba dejando todo (Alfonsín), y con otro que llegaba a entregar todo (Menem), con más ganas, con pocas ganas, con solidaridad, con compañeros y compañeras, en redes, con otros.

Pero siempre desde acá, desde nosotros, desde el barrio, para todos y para todas, para muchos y para más.

 
Construcción del edificio. El proyecto se consolida.

Como comunicador social uno recibe ciertos conocimientos que no hablan en ningún momento de este tipo de proyectos. Cuando te enterás, genera un poco de bronca, porque son casi como ignorados. Solamente una vez que uno los conoce sabe que son muy importantes, no sólo para los comunicadores. Aquí uno no es sólo un comunicador, sino que es parte de algo mucho más grande, acá dentro uno no es un número o una persona más que solamente sirve para la función de comunicador.

En 1991, el Comité Federal de Radiodifusión dispuso el empadronamiento de las emisoras que estuvieran funcionando hasta ese momento. Después de muchos trámites, obtuvimos como radio, un permiso precario provisorio para transmitir, esta vez en el 91.3 MHZ, con expediente N° 1957. Enmarcada en el aspecto legal, el proyecto de comunicación popular se fue consolidando poco a poco.

Y vaya si lo estábamos haciendo. Por si no fuera poco, lanzamos al aire el Canal 4 "Oeste Televisión Comunitaria", una producción conjunta con docentes y alumnos de la Escuela Provincial de Cine y Televisión de Rosario, en épocas de televisión local inexistente. Se generaron producciones documentales, videos musicales, programas periodísticos, de humor, informativos, musicales, infantiles -realizados por chicos de la zona. La primera transmisión se realizó en la Vecinal Bella Vista Zona Oeste con la presencia de cerca de 200 vecinos que frente a los televisores, ubicados en un gran patio, almorzaron viendo los programas que se generaban en el 1° piso de la institución, el comedor infantil que funcionaba como un gran set de televisión. Aire Libre cortó su transmisión para posibilitar una mayor llegada -el equipo producía interferencias en algunas zonas y un canal de cable recibió en su cabecera la señal y la envió a sus 10 mil abonados.

La gente no cree que es capaz de hacer cosas, esa es la cuestión. Le han vendido durante mucho tiempo la historia de que: "Vos sos un idiota, sos un inútil, tenés que ir a trabajar, tenés que quedarte tomando mate y escuchar cumbia"… y entonces la gente no se cree que es capaz. Lo que nosotros ponemos al alcance es decir: "Vení, vos sos capaz, vení, hacé el taller de radio, hacelo, vení, acá tenés un lugar"… Esa fue la posibilidad que nosotros dimos, nada más, y muchos de esos compañeros hoy siguen acá. Es la confianza de decir: "Mirá, esto es para vos también, acá vos podés hacer esto, hacelo".

Mil novecientos noventa dos, se cumplían 500 años del arrase de nuestra cultura indígena, originaria. Quinientos años de resistencia y memoria. Heredamos esta resistencia y la encaminábamos en este proyecto. Habían pasado cuatro años y debíamos renovarnos, cambiar los equipos técnicos, pensar en la casa propia, ampliar las actividades que nos movilizaban. Entonces aparecieron las palabras "gestión", "armado de proyectos", "financiamiento"… y nos encontramos frente a la máquina de escribir explicando los objetivos y finalidad de Aire Libre a las instituciones que estuvieran interesadas en apoyarnos. Fue así que tomamos contacto con la Misión Central Franciscana, organización religiosa con sede en Alemania para que nos apoyara económicamente en la compra de equipamiento técnico, lo cual fue aprobado.

Creo que al principio, el ingenio se trata de esto, de conjugar dos cosas: qué podés hacer y qué es lo que hay. Después, creo que hubo compañeros que desarrollaron una capacidad de gestión muy particular en todo este proceso. Y otra de las cosas que me parece muy importante es el empecinamiento. Esto no se termina acá, esto sigue, y tiene que seguir, de alguna manera, busquémosle la vuelta, por acá, por allá, pero tiene que seguir. Y queremos que nuestros hijos, los hijos de nuestros hijos, puedan decir: "Acá está esta semilla, vamos a seguirla".

Y la casa de uno es la casa de uno. Quién no sabe lo que es el techo propio, el espacio que se gana a fuerza de sudor y empeño. En 1993, tres años se estaban cumpliendo en la casa de Fraga 3173. Y por eso, con el convencimiento de la necesidad de consolidar el trabajo cotidiano, presentamos ante la misma Misión Central Franciscana una solicitud de financiamiento para la edificación de las futuras instalaciones de Aire Libre, el cual también fue satisfactoriamente aprobado por la Misión Central.

En el mes de octubre de 1993, comenzaron las obras de lo que sería el Centro de Educación, Comunicación y Biblioteca Popular (CECoP).

Primeras transmisiones.
1994: Construyendo la casa propia en Virasoro y Teniente Agneta, hogar definitivo del proyecto de Aire Libre.

Audio ¿Quieren escuchar qué dijimos ese día?

Mil novecientos noventa y cuatro nos encontró en otro lugar, en otra casa. La nuestra todavía no, faltaba bastante. Otro arriesgado integrante del proyecto ofreció su hogar y hacia allí fuimos, antes de que se arrepintiera. Esta vez cambiamos el cartel con la nueva dirección: Amenábar 6309. Al mismo tiempo comenzamos la construcción del edificio y renovando nuevos miembros para las tareas de operación técnica, programación, producción, publicidad, gestión, y demás tareas. Durante dos años compartimos jornadas de trabajo comunitario, cavando cimientos, levantando paredes, y renovando con más fuerzas las expectativas y esperanzas.

Primeras transmisiones.
1994: Jornadas de trabajo voluntario de los fines de semana. La Brigada Panza Blanca en acción.

Audio Y seguíamos diciendo algunas cosas.

La participación, la integración, la formación y consolidación de un grupo humano que lucha por un objetivo social común varía por diversas circunstancias en el tiempo. Por decisión personal o colectiva, por causas internas o externas, por como esta la casa o como está el país, seguir adelante es un abanico constante de dudas. Las radios comunitarias que se habían gestado en toda la ciudad se cayeron. Hasta nosotros mismos pensábamos en cerrar durante un tiempo, dedicando más esfuerzos a la nueva casa. El menemismo, como el crimen, no descansaba. Pero a capa y espada seguimos. En nuestra propia voz, lo vivimos así:

Mientras transcurrían los años noventa, la participación decayó. Se acentuó la crisis de manera muy fuerte en el país, donde cada uno se tuvo que atrincherar en su casa y tratar de salvarse como podía. En esas condiciones, seguir manteniendo la radio era muy difícil, porque éramos muy pocos, y teníamos la responsabilidad y el peso encima de continuar con esto. Pensábamos en aquel momento: "Esto que hace cuatro, cinco años, que lo venimos construyendo con un montón de gente, y que cada una de esas personas que pasaron por acá dejó esperanzas, expectativas, lucha, ¿lo vamos terminar de apagar nosotros a este fuego?…" "No", concluimos, "Resistamos. Resistir, resistir, resistir, hasta que podamos". Esto significaba sostener las esperanzas de un montón de gente que había pasado por la radio y que obligadamente había tenido que renunciar su participación en esto que creía, en esto que quería, por cuestiones personales. Propusimos: "Bueno, juntémonos los viernes, sábados y domingos para construir el edificio de la radio". Eso animó y dio voluntad a un montón de gente, que se empezó a acercar de nuevo. ¿Forma de organización? Bueno, la forma de organización que teníamos era la que nos daba el cuero, y que podíamos adaptar a la realidad de ese momento. Si lo vemos desde hoy, pensamos "Eso fue una dificultad". Si lo vemos desde el momento, tenía que ser así, no podía ser de otra forma.

Hay que mediar no sólo en la discusión interna, sino también en el momento histórico social que nos toca vivir. Creo que de alguna manera crecimos, discutiéndolo, obviamente, todos crecimos en esta historia. En un momento determinado decíamos: "Es blanco o es negro, vos pensás esto, yo pienso lo otro, estamos en oposición". Esto también fue síndrome de una época. Internamente tuvimos ese proceso de decir: "No, pará, puede ser un poco blanco, puede ser un poco negro, ¿por qué no nos sentamos y lo vemos todos juntos?"… Aprender a convivir y aprender a discutir de otra manera fue el proceso que nos tocó hacer para construir Aire Libre. Crecer en la diversidad, crecer en aceptar al otro, escuchar qué es lo que me está queriendo decir, fue toda una experiencia de vida.

Creo que la supervivencia la fue dando el ingenio. Cuando somos muchos, todos quieren participar, todos quieren opinar, todos quieren ser parte, entonces todo se resuelve por asamblea. En los momentos en que no había gente, bueno, se resolvía con los que estaban.

Primeras transmisiones.
1994: Continuación de las obras con albañiles profesionales.

Las obras avanzaban. ¡La cantidad de anécdotas que tenemos de esa época! En agosto de 1996 terminamos de acondicionar los estudios de transmisión, la cocina, los baños y un despacho de secretaría. Era un caserón con terraza, rodeado de medianeras y con un patio enorme sin techo, con piso de tierra y pasto. Lo admitimos: viéndolo desde afuera, es un edificio raro, con una imponente torre que lleva al cielo.

Audio Ya nos mudábamos con la música a otra parte.

Aire Libre integra estas redes:
 
Aire Libre recomienda estos medios:
 
Aire Libre cuenta con el apoyo de:
 
Diseño realizado por Ernesto Torres para Aire Libre Radio Comunitaria. Rosario 2004.